CELOS
Los celos son un sentimiento causado por una motivación exagerada de poseer a alguien en forma exclusiva, y tiene como motor la infidelidad, real o imaginada, de la persona amada. Los celos están más condicionados por el sentido de la propiedad que por el deseo erótico.
La persona celosa tiene algunas características distintivas que configuran un cuadro de vulnerabilidad psicológica: dificultad para aceptar la incertidumbre propia de cualquier relación amorosa, inseguridad en sí misma y dependencia emocional, desconfianza hacia los demás, baja autoestima y la introversión y carencia de recursos sociales.
Mecanismo psicológico de los celos.
Para una persona celosa, cualquier conducta, incluso conductas normales que podrían pasar desapercibidas para la mayoría de las personas (una llegada más tarde de lo habitual por parte de su pareja, un nuevo corte de pelo, un teléfono celular apagado) puede ser interpretada como signo probable de una infidelidad.
Hay dos desencadenantes principales de los celos:
- Que la pareja muestre interés por un tercero (ya sea sexual o no).
- El desconocimiento del paradero de la pareja.
Una vez que se desencadena la sospecha, la persona no se queda a esperar que los celos desaparezcan. Comienza a involucrarse en las llamadas conductas comprobatorias destinadas a corroborar la veracidad de la sospecha, que si bien producen alivio, rara vez la persona se queda completamente tranquila. Se trata de verdaderos rituales de control, que consisten en interrogatorios interminables a la pareja, llamadas, búsqueda de evidencia en objetos personales, e incluso sexo compulsivo. La pareja comienza a fastidiarse y la relación empieza a sufrir.
Tratamiento de los celos.
El tratamiento de los celos tiene tres patas principales:
- Exposición y prevención de la respuesta. Se entrena al paciente para abandonar los rituales de comprobación, que al disminuir la ansiedad de modo temporario, tienden a repetirse indefinidamente y contribuyen al mantenimiento del problema de celos.
- Reestructuración cognitiva. Se trabaja sobre la relación entre pensamiento y emoción. Se ayuda al paciente a discutir sus propios pensamientos, descubrir su irracionalidad y a corregir los errores de atribución. Esto trae como consecuencia un mayor control emocional.
- Entrenamiento en comunicación y en autoestima. Este tercer ítem apunta a mejorar la calidad de la relación de pareja, por un lado, y a mejorar el autoconcepto del paciente, lo cual redunda en una mayor seguridad y autoconfianza.